La focaccia es una de esas recetas clásicas italianas que nos hace pensar en una mesa llena de sabores y tradición. Pero, ¿qué pasa si eres intolerante al gluten o simplemente prefieres evitarlo? ¡No te preocupes! Esta receta de focaccia sin gluten te permitirá disfrutar de esta deliciosa focaccia con su característica textura esponjosa y su sabor tan particular, ¡pero sin gluten!
Perfecta como acompañamiento para una comida, para disfrutar con una salsa, o simplemente con un toque de aceite de oliva y romero, esta focaccia sin gluten se convertirá en una de tus recetas favoritas.
Ingredientes
- 10g de levadura biológica seca (levadura para pan)
- 1 cucharada de azúcar refinado
- 240ml de agua tibia
- 200g de harina sin gluten (puedes usar mezcla para pan sin gluten)
- 2/3 de taza de fécula de papa
- 1/3 de taza de almidón de maíz
- 1 cucharadita de goma xantana
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 huevo
- Sal al gusto
Modo de Preparación
- Preparar la levadura:
En un tazón pequeño, mezcla el azúcar y la levadura en el agua tibia. Deja reposar durante unos 5 minutos o hasta que empiece a formar burbujas. - Mezclar los ingredientes secos:
En un tazón grande, mezcla las harinas sin gluten, la fécula de papa, la fécula de maíz, la goma xantana, el bicarbonato y la sal. Revuelve bien para asegurarte de que los ingredientes secos se distribuyan de manera uniforme. - Unir la levadura con los ingredientes secos:
Agrega la mezcla de levadura a los ingredientes secos. Luego, agrega el aceite de oliva y el huevo. Mezcla todo bien hasta obtener una masa pegajosa. - Amasar y dejar reposar:
Coloca la masa en una superficie ligeramente enharinada (usando harina sin gluten) y amasa durante unos 5 minutos. Luego, coloca la masa en un tazón y cubre con un paño limpio. Deja reposar durante 1 hora, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño. - Preparar la focaccia:
Precalienta el horno a 180°C. Coloca la masa sobre una bandeja para hornear y, con las yemas de los dedos, haz pequeños hoyos sobre la masa (esto es típico de la focaccia). Rocíala con un poco más de aceite de oliva y, si lo deseas, espolvorea con sal gruesa y romero fresco. - Hornear:
Hornea durante unos 20-25 minutos o hasta que la focaccia esté dorada y crujiente en los bordes. - Servir:
Deja enfriar un poco antes de cortar y servir. ¡Disfrútala con tus platos favoritos!
